Un imán, un llavero y una tarjeta bordada son formatos que no tienes que llevar a ningún sitio una vez terminado el bordado. La pieza se monta en casa, y precisamente por eso se eligen para un primer proyecto o para un regalo que tiene que estar listo en una fecha concreta. A continuación te explicamos en qué se diferencian de los cuadros, cómo se monta cada uno y cuánto tiempo calcular.
En qué se diferencian estos formatos de los cuadros
La diferencia no está en la dificultad del bordado, sino en lo que viene después. Un cuadro bordado todavía no es un objeto terminado: hay que tensarlo sobre una base y enmarcarlo, y eso supone dinero extra, tiempo extra y una visita a un taller. Un imán, un llavero y una tarjeta se convierten enseguida en un objeto acabado, con lo que ya trae el kit o lo que tienes en un cajón.
La segunda diferencia es el tamaño. Estos formatos son pequeños, así que la zona bordada es modesta y ves un resultado tras la primera tarde. La tercera es el riesgo. Abandonar un lienzo grande a un tercio del camino da pena; un formato pequeño casi siempre se termina, y eso importa mucho para quien solo está probando la técnica.
Cuánto lleva cada formato
El tiempo depende de lo denso que sea el bordado del diseño y de lo acostumbrada que estés ya a la técnica. Las cifras siguientes son orientativas para un ritmo sin prisas.
| Formato | Tiempo de trabajo aproximado | Qué hace falta después de bordar |
|---|---|---|
| Imán | 3–6 horas | montar sobre la base acrílica, pegar la cinta magnética |
| Llavero | 4–8 horas | montar la base con sus fornituras, colocar la anilla |
| Tarjeta | 4–10 horas | rematar el revés, doblar, escribir en ella |
| Kit mini | 10–20 horas | un marco o un paspartú |
| Cuadro mediano | 40–80 horas | tensado y enmarcado en un taller |
La tabla muestra lo principal: la diferencia entre un imán y un cuadro no es el doble, es de un orden de magnitud. Cuando un cumpleaños está a una semana, la elección está prácticamente hecha.
Cómo montar un imán sobre una base acrílica
Los kits de imanes para bordar con abalorios contienen, además del lienzo artístico con el diseño impreso, abalorios Preciosa, agujas e instrucciones, una base acrílica y cinta magnética, que son las que convierten el bordado en un imán terminado. El orden de trabajo es el siguiente.
- Fija el hilo de trabajo en el revés con dos o tres puntadas pequeñas, sin un nudo grande, y corta el cabo corto.
- Revisa el revés: las hebras largas y los nudos se notan como bultos cuando el lienzo se tensa sobre la base. Recorta lo que haga falta ahora; después será tarde.
- Si el lienzo se ha arrugado, plánchalo solo por el revés, con un paño encima y la plancha templada, evitando las zonas bordadas. Nunca planches sobre los propios abalorios.
- Coloca la base acrílica sobre el revés y dibuja su contorno, dejando un margen de 1–1,5 cm por todos los lados. Comprueba que el diseño queda centrado: incluso un centímetro de desviación se nota.
- Corta el lienzo siguiendo el margen. Recorta las esquinas en diagonal para que no se acumule volumen en la parte trasera.
- Tensa el lienzo sobre la base, dobla el margen hacia atrás y fíjalo. El método más limpio es fruncir primero el margen con un hilván alrededor y después fijarlo con cinta de doble cara o pegamento. La cinta y el pegamento no vienen en el kit: los pones tú.
- Pega la cinta magnética: retira el protector y coloca una o dos tiras en la parte trasera, más cerca de los bordes que del centro. Un imán que se sujeta por dos puntos no se balancea en la puerta de la nevera.
- Deja que la fijación se asiente antes de colgar la pieza.
Tres errores que más a menudo estropean un imán
- Demasiado pegamento. Traspasa el lienzo en forma de manchas oscuras, y la zona afectada no tiene arreglo. Aplica el pegamento por puntos en la parte trasera, no en una capa continua.
- Un margen demasiado pequeño. Con menos de un centímetro, el lienzo se suelta de los bordes en cuanto lo tensas.
- La cinta magnética en el centro. La pieza se balancea y gira por su propio peso. Dos tiras más cerca de los bordes la mantienen recta.
Cómo montar un llavero
Un llavero se diferencia de un imán en dos cosas. Primero, se manipula a diario, así que el borde se desgasta antes. Segundo, el llavero terminado va montado sobre fornituras, una base y una anilla; lo que contiene exactamente cada kit se indica en la página de su producto, porque la construcción varía de un kit a otro.
- Fija el hilo y recorta el revés lo más corto posible: en un llavero el revés suele cerrarse con una tapa rígida, y cada milímetro de más impide que asiente bien.
- Corta el lienzo siguiendo el contorno de la base, con un pequeño margen.
- Tensa el bordado sobre la base y cierra la parte trasera con lo que prevea la construcción del kit.
- Monta la base y pasa la anilla por el orificio, si la construcción lo prevé. Abre la anilla con la uña o con unos alicates finos en lugar de separarla tirando.
Un consejo práctico: en un llavero, evita las hebras largas en el revés y remata el borde de forma más densa que en un imán. Un llavero roza con las llaves, los bolsillos y el forro de la mochila, y el borde es justo donde aparece el punto débil.
Una tarjeta bordada: cómo terminarla
La tarjeta es un formato en el que el bordado hace de portada, pero el objeto sigue siendo una tarjeta: escribes en ella y la regalas. Según el kit, bordas directamente sobre la propia tarjeta o sobre un lienzo que después se coloca en la ventana de la tarjeta.
- El revés tiene que quedar plano. La tarjeta se dobla, y cualquier nudo impedirá que cierre bien.
- Escribe con un bolígrafo que no traspase el papel grueso, y hazlo antes de meter la tarjeta en el sobre, no después.
- Elige un sobre con margen de grosor: una tarjeta bordada es más gruesa que una impresa y apenas cabe en un sobre normal.
- Si la tarjeta va por correo, usa un sobre grueso o acolchado. Los abalorios presionan el papel fino y el bordado puede rozarse en la clasificación.
Una variante aparte es la tarjeta-sobre para bordar con microabalorios. Su detalle es más fino y necesita buena luz, así que no es la mejor elección para un primer intento.
A quién regalarlos
El imán es el más versátil de los tres: encaja en cualquier casa, no necesita una pared libre y sirve como agradecimiento para una profesora, un recuerdo para un compañero de trabajo o un pequeño regalo que no compromete a nadie. Los llaveros se regalan más a adolescentes y a quienes llevan las llaves en el bolsillo o en la mochila. Una tarjeta funciona cuando hay una fecha concreta y lo que se busca no es tanto «algo para la pared» como unas palabras que perduren.
Hay una cuarta opción: regalar no el objeto terminado, sino el propio kit, a alguien que lleva tiempo queriendo probar. Los formatos de este artículo también sirven para eso: la escala pequeña no intimida y un primer proyecto no se alarga durante meses. Están reunidos en las secciones de kits de imanes para bordar con abalorios, kits de llaveros y tarjetas para bordar.
Preguntas frecuentes
¿Un imán o un llavero necesitan enmarcado?
No. Estos formatos se terminan por sí solos: los kits de imanes incluyen una base acrílica y cinta magnética, y un llavero se monta sobre su propia base con una anilla. El enmarcado y el tensado son para los cuadros, no para los formatos pequeños.
¿Se puede planchar un bordado con abalorios?
Solo por el revés, con un paño encima, con la plancha templada y lejos de las zonas bordadas. Planchar directamente sobre los abalorios puede dañarlos y derretir el hilo con el que están cosidos.
¿Con qué pego el lienzo a la base acrílica?
Con cinta de doble cara o con un pegamento transparente que no traspase la tela, aplicado por puntos en la parte trasera. Ninguno de los dos viene en el kit: los pones tú. Si antes frunces el margen con un hilván, necesitarás muy poco pegamento.
¿Cuánto se tarda en hacer un kit de imán?
Unas 3–6 horas de trabajo sin prisas, es decir, una o dos tardes. Un llavero lleva algo más y una tarjeta, hasta diez horas, según lo denso que sea el bordado.
¿La cinta magnética sujeta a través del lienzo?
Sí: la cinta se pega en la parte trasera de la base acrílica, no a través de la tela, así que entre el imán y el metal solo queda el grosor de la cinta. Dos tiras más cerca de los bordes mantienen la pieza recta.
¿Se puede enviar una tarjeta bordada por correo?
Sí, pero en un sobre grueso o acolchado. Los abalorios presionan el papel fino y el bordado puede rozarse durante la clasificación.